Lo principal es que él está estable, bien y la podrá contar. Pero aquí en éste lamentable accidente hay muchas preguntas en el aire.
¿Qué hacía Arnhold Rivas a las 2 de la mañana del lunes en la carretera a la altura de Ciudad Zamora, Michoacán, cuando había jugado en la ciudad de México el domingo y su partido había terminado a las 6?
¿Qué hacía Arnhold Rivas de viaje en coche la noche del lunes que se dirigía hasta Guadalajara si tenía que presentarse a entrenar el martes en la mañana en los campos de Coapa?
¿Quién viaja a Guadalajara en coche de ida y vuelta en menos de 24 horas?
¿Que acaso si es una emergencia Arnhold Rivas no tiene el dinero suficiente para comprar un boleto de avión, aunque sea por Interjet?
El América debería ser más estricto en esa clase de permisos a sus jugadores y poner un reglamento que trate de cuidar en lo mayor posible a los futbolistas cuando no están jugando.
El accidente le pudo pasar a cualquiera y en donde fuera, en la carretera a Cuernavaca, Toluca o Texcoco, pero debe de haber conciencia y evitar los viajes nocturnos en carretera y más cuando al día siguiente tiene que regresar y manejar 5, 6, 7 horas y presentarse a trabajar, perdón, entrenar al día siguiente temprano.
¡Que bueno que lo cuentas Arnhold, que Dios te bendiga y recupérate pronto!... y Michel y Jaime, a poner orden donde se necesita.
martes, 29 de septiembre de 2009
¿De quién es la culpa?
miércoles, 20 de mayo de 2009
Lo bueno, lo malo y lo feo del Clausura 2009.
Terminó el torneo de Clausura 2009 para el América y llegó el momento de hacer el frío y calculador análisis del equipo y los jugadores.
¿Quién cumplió?, ¿Quién hizo más puntos? , ¿Quién tuvo el mejor promedio?, ¿Quién fue el mejor?, ¿Quién falló?, ¿Quién decepcionó?, ¿Quién tuvo menos puntos?, ¿Quién tuvo menos porcentaje?, ¿Quien fue el peor?, ¿Quienes aprobaron?, ¿Quienes reprobaron?, ¿Quienes merecen seguir?, ¿Quienes merecen salir?
Son números, simplemente eso. Y con su frialdad nos daremos cuenta de la verdad, de quiénes tuvieron un buen promedio (que se saca dividiendo los puntos logrados por cada jugador entre el número de juegos que disputó) y de quiénes fracasaron, quiénes fueron un fraude y no deben de seguir en el equipo.
Tan sencillo como eso: apruebas y pasas, ó repruebas y no pasas. Como en la escuela. A fin de cuenta, esto también es una escuela... para los jugadores, que recibieron, su examen final.
Los que tengan números negros habrán pasado, los que están en rojo, reprobaron, y deben irse. Son simples números, que nos dejan pensado en lo que vendrá.
Las Águilas jugaron 17 partidos, ganando 6 (1 como local), empatando 5 (cuatro como local) y perdiendo 6 (tres como local); anotando 25 goles (10 en casa) y recibiendo 27 (14 de ellos en el Azteca), para contabilizar 23 puntos, con una diferencia de goleo de menos uno y terminar en la octava posición de la tabla general.
Por cuarta vez consecutiva no se clasificó a la liguilla, ¡una vergüenza otra vez, un ridículo hostórico, que por primer vez pasa así!
Ramón Ángel Díaz y Jesús Ramírez utilizaron a 21 jugadores. El “Pelado” debutó a George Corral.
Se cumplió cabalmente con la regla de los menores, donde Guillermo Ochoa le dieron el 25% de los minutos en que participó, Edgar Castillo y Daniel Márquez el 50% del tiempo que jugaron, así como Juan Carlos Silva, Enrique Esqueda, George Corral y Joaquín Martínez dieron el 100% de su tiempo, para sumar en total la cantidad de 2170.5 minutos.
El análisis de cada jugador nos dice que aquél que más puntos logró dentro del ranking individual fue Guillermo Ochoa al acumular 125 unidades en 16 partidos disputados. Los que menos puntos lograron fueron Daniel Márquez y Armando Navarrete con solo 6, pero solo participaron un juego.
Hablando de promedios, el mejor fue también para Guillermo Ochoa que obtuvo un pobre 7.81. Eso no habla de la mediocridad del platel. El mejor no llegó a ni a 8 de promedio. Algo alarmante, ya que estamos hablando de lo que se supone es equipo grande, y con un promedio total de 5.91 solo es un conjunto regular, mediocre y del montón, y los números no mienten.
El peor promedio de todos fue el de Juan Carlos Valenzuela. Los números no mienten, 16 partidos disputados ¡reprobando en 8 de ellos!, solo 75 puntos para un promedio de 4.69.
Con él, hubo otros once jugadores con promedio reprobatorio. El segundo más malo fue Joaquín Martínez con 25 puntos en 5 partidos para un promedio de 5.00. El tercero más malo fue Enrique Esqueda con 57 puntos en 11 partidos, para promediar 5.18.
Los otros jugadores que tuvieron promedio reprobado fueron Enrique Vera, Pavel Pardo, Fernando Ortiz, Edgar Castillo, Jean Beausejour, Robert de Pinho, Oscar Rojas, Ángel Reyna y Armando “Woody” Sánchez.
Hubo además, seis jugadores que no llegaron a promediar mínimo 7, y se mantuvieron en la irregularidad en el rango de 6, o sea, aprobaron de panzazo. Ellos fueron Daniel Márquez, Armando Navarrete, Ismael Rodríguez, Andrés Chitiva, Alejandro Argüello, y Juan Carlos Silva.
Salvador Cabañas está en la parte superior de la tabla, con promedio de 7.38, y abajo de él George Corral con un juego jugado y 7 de calificación.
Las estadísticas del torneo de Clausura 2009 son:
El jugador con mejor promedio fue Guillermo Ochoa con 7.81
El jugador que más puntos acumuló fue Guillermo Ochoa con 125
Los jugadores que más partidos jugaron fueron Robert de Pinho y Jean Beausejour con 17
El jugador que más partidos reprobó fue Juan Carlos Valenzuela con 8 (de 16)
El jugador que más goles anotó fue Salvador Cabañas con 13
El jugador que más veces fue amonestado fue Enrique Vera con 8
Los jugadores con más expulsiones fueron Ismael Rodríguez, Enrique Vera, Ángel Reyna y Juan Carlos Silva con 1
El jugador que más minutos estuvo en la cancha fue Guillermo Ochoa con 1440
El jugador con peor promedio fue Juan Carlos Valenzuela con 4.69
Los jugadores que menos puntos de calificación acumularon fueron Daniel Márquez y Armando Navarrete con 6 (solo jugaron una vez)
Los Jugadores que menos partidos jugaron fueron Armando Navarrete, George Corral y Daniel Márquez con 1
Los Jugadores que menos partidos reprobaron fueron Guillermo Ochoa y George Corral con 0
Los jugadores con menos amonestaciones fueron Andrés Chitiva, Salvador Cabañas, Robert de Pinho, Joaquín Martínez y Daniel Márquez con 0
El jugador que menos minutos estuvo en la cancha fue Daniel Márquez con 6.
Lo bueno: que otra vez Cruz Azul no nos ganó.
Lo malo: la marginación de la Liguilla por el título, nuevamente, cuatro al hilo. Fue un fracaso.
Lo feo: la manera de jugar del ‘equipo’ de Jesús Ramírez.
La frase: “El clásico es un partido más”: de Jesús Ramírez.
La revelación: Ninguna.
La satisfacción: Ninguna.
La sorpresa: Ninguna.
Lo increíble: La nefasta actuación de Juan Carlos Valenzuela en el torneo.
La decepción: Fernando Ortiz.
La expectación: Los nuevos refuerzos.
El éxito: Ninguno
El error: Los de Juan Carlos Valenzuela, Fernando Ortiz y Edgar Castillo en muchos juegos donde participaron.
El goleador: Salvador Cabañas.
El imprescindible: Salvador Cabañas.
La duda: ¿Por qué jugaron tan mal todos los refuerzos?
La sorpresa: La contratación de Jesús Ramírez
El mejor portero: Guillermo Ochoa.
El peor portero: ninguno.
El mejor lateral: Ninguno.
El peor lateral: Edgar Castillo.
El mejor central: Ismael Rodríguez.
El peor central: Juan Carlos Valenzuela.
El mejor contención: Ninguno.
La peor contención: Enrique Vera.
El mejor medio: Ninguno.
El peor medio: Jean Beausejour.
El mejor delantero: Salvador Cabañas.
El peor delantero: Enrique Esqueda.
El mejor mexicano: Guillermo Ochoa.
El peor mexicano: Juan Carlos Valenzuela.
El mejor extranjero: Salvador Cabañas.
El peor extranjero: Enrique Vera.
El mejor jugador: Guillermo Ochoa.
El peor jugador: Juan Carlos Valenzuela.
El mejor directivo: Ninguno.
El peor directivo: Jaime Ordiales.
El “cliente” americanista: Cruz Azul.
El “coco” americanista: Guadalajara, Atlante y Monarcas.
El éxito: Ninguno
El fracaso: Todo el América y lo que lo rodea
El error: Haber dejado a Ramón Ángel Díaz en el equipo en el inicio del torneo.
El mejor gol: El de Salvador Cabañas al Toluca, Jornada 2
El gol más rápido: Salvador al Cruz Azul, Minuto 6, Jornada 10
El goleador: Salvador Cabañas con 6
El imprescindible: Salvador Cabañas.
El mejor partido: América 3 – Cruz Azul 1, Jornada 10
El peor partido: América 1 – U.A.G. 2, Jornada 15
El desaire: De la afición Americanista en el Azteca, que tuvo entradas paupérrimas.
El repunte: Ismael Rodríguez.
El sospechoso: Ramón Díaz. Fue a promocionarse a Argentina y finalmente logró lo que quería: que lo despidieran en la fecha 4.
La baja de juego: Pavel Pardo.
La bofetada: La contratación de Robert de Pinho.
La crítica: De los medios escritos y electrónicos hacia la manera de jugar de los americanistas.
La decepción: El técnico Jesús Ramírez.
La desilusión: Las contrataciones realizadas.
Lo indignante: El sinvergüenza de Ramón Ángel Díaz, ladrón descarado.
La injusticia: Haber dejado a Ramón Ángel Díaz como entrenador al comenzar la campaña.
La lesión: Salvador Cabañas contra Indios (no jugó contra el Guadalajara).
El fiasco: Fernando Ortiz y Jean Beausejour.
La mejor contratación: Ángel Reyna.
La peor contratación: Todas las demás.
La duda: ¿Por qué pesa tanto Yon de Luisa?
La sorpresa: Jesús Ramírez designado director técnico americanista.
Lo increíble: Que la directiva no haya corrido al sinvergüenza argentino Díaz cuándo se enteró de las bajezas del tipo.
El anti- profesionalismo de la temporada: El mercenario de Ramón Ángel Díaz.
El conflicto: Las diferencias entre Jesús Ramírez con Enrique Vera, Edgar Castillo y Fernando Ortiz.
¿Quién cumplió?, ¿Quién hizo más puntos? , ¿Quién tuvo el mejor promedio?, ¿Quién fue el mejor?, ¿Quién falló?, ¿Quién decepcionó?, ¿Quién tuvo menos puntos?, ¿Quién tuvo menos porcentaje?, ¿Quien fue el peor?, ¿Quienes aprobaron?, ¿Quienes reprobaron?, ¿Quienes merecen seguir?, ¿Quienes merecen salir?
Son números, simplemente eso. Y con su frialdad nos daremos cuenta de la verdad, de quiénes tuvieron un buen promedio (que se saca dividiendo los puntos logrados por cada jugador entre el número de juegos que disputó) y de quiénes fracasaron, quiénes fueron un fraude y no deben de seguir en el equipo.
Tan sencillo como eso: apruebas y pasas, ó repruebas y no pasas. Como en la escuela. A fin de cuenta, esto también es una escuela... para los jugadores, que recibieron, su examen final.
Los que tengan números negros habrán pasado, los que están en rojo, reprobaron, y deben irse. Son simples números, que nos dejan pensado en lo que vendrá.
Las Águilas jugaron 17 partidos, ganando 6 (1 como local), empatando 5 (cuatro como local) y perdiendo 6 (tres como local); anotando 25 goles (10 en casa) y recibiendo 27 (14 de ellos en el Azteca), para contabilizar 23 puntos, con una diferencia de goleo de menos uno y terminar en la octava posición de la tabla general.
Por cuarta vez consecutiva no se clasificó a la liguilla, ¡una vergüenza otra vez, un ridículo hostórico, que por primer vez pasa así!
Ramón Ángel Díaz y Jesús Ramírez utilizaron a 21 jugadores. El “Pelado” debutó a George Corral.
Se cumplió cabalmente con la regla de los menores, donde Guillermo Ochoa le dieron el 25% de los minutos en que participó, Edgar Castillo y Daniel Márquez el 50% del tiempo que jugaron, así como Juan Carlos Silva, Enrique Esqueda, George Corral y Joaquín Martínez dieron el 100% de su tiempo, para sumar en total la cantidad de 2170.5 minutos.
El análisis de cada jugador nos dice que aquél que más puntos logró dentro del ranking individual fue Guillermo Ochoa al acumular 125 unidades en 16 partidos disputados. Los que menos puntos lograron fueron Daniel Márquez y Armando Navarrete con solo 6, pero solo participaron un juego.
Hablando de promedios, el mejor fue también para Guillermo Ochoa que obtuvo un pobre 7.81. Eso no habla de la mediocridad del platel. El mejor no llegó a ni a 8 de promedio. Algo alarmante, ya que estamos hablando de lo que se supone es equipo grande, y con un promedio total de 5.91 solo es un conjunto regular, mediocre y del montón, y los números no mienten.
El peor promedio de todos fue el de Juan Carlos Valenzuela. Los números no mienten, 16 partidos disputados ¡reprobando en 8 de ellos!, solo 75 puntos para un promedio de 4.69.
Con él, hubo otros once jugadores con promedio reprobatorio. El segundo más malo fue Joaquín Martínez con 25 puntos en 5 partidos para un promedio de 5.00. El tercero más malo fue Enrique Esqueda con 57 puntos en 11 partidos, para promediar 5.18.
Los otros jugadores que tuvieron promedio reprobado fueron Enrique Vera, Pavel Pardo, Fernando Ortiz, Edgar Castillo, Jean Beausejour, Robert de Pinho, Oscar Rojas, Ángel Reyna y Armando “Woody” Sánchez.
Hubo además, seis jugadores que no llegaron a promediar mínimo 7, y se mantuvieron en la irregularidad en el rango de 6, o sea, aprobaron de panzazo. Ellos fueron Daniel Márquez, Armando Navarrete, Ismael Rodríguez, Andrés Chitiva, Alejandro Argüello, y Juan Carlos Silva.
Salvador Cabañas está en la parte superior de la tabla, con promedio de 7.38, y abajo de él George Corral con un juego jugado y 7 de calificación.
Las estadísticas del torneo de Clausura 2009 son:
El jugador con mejor promedio fue Guillermo Ochoa con 7.81
El jugador que más puntos acumuló fue Guillermo Ochoa con 125
Los jugadores que más partidos jugaron fueron Robert de Pinho y Jean Beausejour con 17
El jugador que más partidos reprobó fue Juan Carlos Valenzuela con 8 (de 16)
El jugador que más goles anotó fue Salvador Cabañas con 13
El jugador que más veces fue amonestado fue Enrique Vera con 8
Los jugadores con más expulsiones fueron Ismael Rodríguez, Enrique Vera, Ángel Reyna y Juan Carlos Silva con 1
El jugador que más minutos estuvo en la cancha fue Guillermo Ochoa con 1440
El jugador con peor promedio fue Juan Carlos Valenzuela con 4.69
Los jugadores que menos puntos de calificación acumularon fueron Daniel Márquez y Armando Navarrete con 6 (solo jugaron una vez)
Los Jugadores que menos partidos jugaron fueron Armando Navarrete, George Corral y Daniel Márquez con 1
Los Jugadores que menos partidos reprobaron fueron Guillermo Ochoa y George Corral con 0
Los jugadores con menos amonestaciones fueron Andrés Chitiva, Salvador Cabañas, Robert de Pinho, Joaquín Martínez y Daniel Márquez con 0
El jugador que menos minutos estuvo en la cancha fue Daniel Márquez con 6.
Lo bueno: que otra vez Cruz Azul no nos ganó.
Lo malo: la marginación de la Liguilla por el título, nuevamente, cuatro al hilo. Fue un fracaso.
Lo feo: la manera de jugar del ‘equipo’ de Jesús Ramírez.
La frase: “El clásico es un partido más”: de Jesús Ramírez.
La revelación: Ninguna.
La satisfacción: Ninguna.
La sorpresa: Ninguna.
Lo increíble: La nefasta actuación de Juan Carlos Valenzuela en el torneo.
La decepción: Fernando Ortiz.
La expectación: Los nuevos refuerzos.
El éxito: Ninguno
El error: Los de Juan Carlos Valenzuela, Fernando Ortiz y Edgar Castillo en muchos juegos donde participaron.
El goleador: Salvador Cabañas.
El imprescindible: Salvador Cabañas.
La duda: ¿Por qué jugaron tan mal todos los refuerzos?
La sorpresa: La contratación de Jesús Ramírez
El mejor portero: Guillermo Ochoa.
El peor portero: ninguno.
El mejor lateral: Ninguno.
El peor lateral: Edgar Castillo.
El mejor central: Ismael Rodríguez.
El peor central: Juan Carlos Valenzuela.
El mejor contención: Ninguno.
La peor contención: Enrique Vera.
El mejor medio: Ninguno.
El peor medio: Jean Beausejour.
El mejor delantero: Salvador Cabañas.
El peor delantero: Enrique Esqueda.
El mejor mexicano: Guillermo Ochoa.
El peor mexicano: Juan Carlos Valenzuela.
El mejor extranjero: Salvador Cabañas.
El peor extranjero: Enrique Vera.
El mejor jugador: Guillermo Ochoa.
El peor jugador: Juan Carlos Valenzuela.
El mejor directivo: Ninguno.
El peor directivo: Jaime Ordiales.
El “cliente” americanista: Cruz Azul.
El “coco” americanista: Guadalajara, Atlante y Monarcas.
El éxito: Ninguno
El fracaso: Todo el América y lo que lo rodea
El error: Haber dejado a Ramón Ángel Díaz en el equipo en el inicio del torneo.
El mejor gol: El de Salvador Cabañas al Toluca, Jornada 2
El gol más rápido: Salvador al Cruz Azul, Minuto 6, Jornada 10
El goleador: Salvador Cabañas con 6
El imprescindible: Salvador Cabañas.
El mejor partido: América 3 – Cruz Azul 1, Jornada 10
El peor partido: América 1 – U.A.G. 2, Jornada 15
El desaire: De la afición Americanista en el Azteca, que tuvo entradas paupérrimas.
El repunte: Ismael Rodríguez.
El sospechoso: Ramón Díaz. Fue a promocionarse a Argentina y finalmente logró lo que quería: que lo despidieran en la fecha 4.
La baja de juego: Pavel Pardo.
La bofetada: La contratación de Robert de Pinho.
La crítica: De los medios escritos y electrónicos hacia la manera de jugar de los americanistas.
La decepción: El técnico Jesús Ramírez.
La desilusión: Las contrataciones realizadas.
Lo indignante: El sinvergüenza de Ramón Ángel Díaz, ladrón descarado.
La injusticia: Haber dejado a Ramón Ángel Díaz como entrenador al comenzar la campaña.
La lesión: Salvador Cabañas contra Indios (no jugó contra el Guadalajara).
El fiasco: Fernando Ortiz y Jean Beausejour.
La mejor contratación: Ángel Reyna.
La peor contratación: Todas las demás.
La duda: ¿Por qué pesa tanto Yon de Luisa?
La sorpresa: Jesús Ramírez designado director técnico americanista.
Lo increíble: Que la directiva no haya corrido al sinvergüenza argentino Díaz cuándo se enteró de las bajezas del tipo.
El anti- profesionalismo de la temporada: El mercenario de Ramón Ángel Díaz.
El conflicto: Las diferencias entre Jesús Ramírez con Enrique Vera, Edgar Castillo y Fernando Ortiz.
domingo, 10 de mayo de 2009
Nuevamente eliminados (ya es normal).
¡Lo lograron!, hicieron todo, todo lo absolutamente posible, necesario, indispensable para lograrlo… y lo consiguieron: el América está eliminado y por PRIMERA VEZ en la vida, no califica a la liguilla por CUARTA OCASIÓN consecutiva.
Parece muy lejano aquel triste Junio del año 1975 cuando los Cremas no calificaron a la liguilla del campeonato 74-75, tercera vez en forma seguida que faltó a la fiesta del futbol mexicano. Las palabras de Panchito Hernández, fueron claras: “El América es un equipo grande, y un equipo grande no se puede dar el lujo de faltar a una serie final, mucho menos tres veces consecutivas”. Sus palabras fueron acompañadas de varios cambios, de jugadores, de entrenador y de forma de juego. Y con ellos los americanistas nos acostumbramos a través de los años a ser eso, un equipo grande… hasta que llegó el año 2008, y ahora el 2009.
Desde una INFIMA planeación administrativa, una aberrante dirección técnica dividida en dos partes, humillante y vergonzosa la primera, desastrosa, amateur y sin sangre la segunda y con futbolistas con azúcar y agua en las venas en lugar de sangre, mediocres, chiquitos, cremosos, agrandados y prepotentes que se niegan a dar un autógrafo a los fans, que es a quién únicamente se deben, a la afición.
Esté ridículo, rebasa ya los limites de un ‘FRACASOTOTOTE’, ya es algo más.
Porque el ‘FRACASOTOTOTE’ se da desde el mismo dueño. El hecho de que Azcárraga Jean siga siendo el dueño del América, es ya en sí, el ‘FRACASOTOTOTE’ más grande que en la vida las Águilas puedan tener.
Y de ahí para abajo. Desde sus amigos que le “aconsejan” a quién poner al mando del equipo, hasta aquellos que sí cobran directamente en el club.
Un equipo de futbol, necesita un PRESIDENTE que si sepa de futbol PROFESIONAL. Debe ser alguien con EXPERIENCIA en el ramo, con un pasado curtido en vivencias y un currículum DENTRO DEL FUTBOL DE PRIMERA DIVISIÓN.
Michel Bauer, excelente persona, ha hecho lo que ha podido, pero está atado de manos. Logró convencer al dueño de soltar el dinero para hacer las contrataciones pertinentes. Aquí lo malo fue, que de esas ocho contrataciones, NINGUNA dio resultado. Y la culpa íntegra es del Director Deportivo Jaime Ordiales, quien es el responsable de traer a “su gente de confianza”, gente que vino a ROBAR.
A Ordiales lo puso Yon de Luisa Plazas, Vicepresidente americanista, que ya estaba desde la gestión de Guillermo Cañedo White y que siguió dentro del equipo a la salida del anterior Presidente... por algo será.
Y De Luisa lleva a Ordiales, su amigo a trabajar a un equipo donde él jamás jugo, donde él no conoce absolutamente nada del América y para acabarla, a hacer negocios para su hermano, el promotor Mario Ordiales. Fracasados todos.
Causa repulsión ver a Ordiales en un puesto que debería ser para una persona con experiencia y que conozca lo que es el América, que lo lleve en la sangre, como Carlos Reinoso por ejemplo, y si no, Cristóbal Ortega o Luis Roberto Alves, AUTÉNTICOS americanistas, de verdad. Ordiales hoy día, ocupa la silla que por muchos años ocupo Panchito Hernández. Nada más.
Michel Bauer es una persona con mucha experiencia en ventas y puede seguir ligado al club en esa área, pero por más buenas intenciones y buena gente que sea, no ha podido con el paquete, y no porque él no quiera, sino porque el América, adentro, todo está dividido, por no decir, PODRIDO.
Para beneplácito de los VERDADEROS AMERICANISTAS, ya se le fue a Televisa el Necaxa. Nos da gusto, mucho gusto. Qué sepan lo que es perder dinero, para que se den cuenta qué por querer ganar dinero, han hecho del América una basura, y es lamentable.
¡Qué las credenciales de Socio Águila, qué la camisa retro blanca (¿sabrán los encargados del marketing en el América que sus colores son AMARILLO y AZUL?), qué el periódico semanal, que la revista Fibra América (patética), qué el asiento reservado, etc.!
¡Primero debe de estar LO DEPORTIVO!, luego lo económico. Para muestra, un botón: Indios de Ciudad Juárez o Puebla, que contando con planteles en el papel paupérrimos, inferiores al América y con entrenadores de bajo perfil, demostraron que lo primero en la cancha es HUMILDAD y lo segundo CORAZÓN. Y ellos sí jugaron para SU PÚBLICO, que es a quién se debe el futbolista.
El América va que vuela a la Primera A, si seguimos con esta tendencia, si continua este equipo administrativo, si sigue ese INVISIBLE entrenador y sobre todo si los jugadores serán los mismos.
Mientras en el América no exista un hombre maduro con experiencia, voz, voto, liderazgo, mando y pasado futbolístico de manera PROFESIONAL, y que él haga lo que quiera dentro del equipo, como lo hicieron Don Guillermo Cañedo de la Bárcena y Emilio Díez Barroso, no saldremos jamás del hoyo.
Qué dolor, que pena América y lo peor que no faltaran los conformistas felices por el hecho de haber terminado ganando ¡por fin! dos partidos consecutivos. M-E-D-I-O-C-R-E-S.
Ahora, a luchar por no descender el año entrante a Primera A. De calificar a la liguilla, ya ni pensarlo. El equipo de Televisa es un equipo mediocre y chico, de esos que siempre se preocupan por no descender y jamás en la vida por calificar. A esto nos llevó Emilio Azcárraga Jean.
¡Don Emilio, perdónelo usted allá en el cielo, nosotros los americanistas que seguimos vivos, no lo haremos, jamás!
Parece muy lejano aquel triste Junio del año 1975 cuando los Cremas no calificaron a la liguilla del campeonato 74-75, tercera vez en forma seguida que faltó a la fiesta del futbol mexicano. Las palabras de Panchito Hernández, fueron claras: “El América es un equipo grande, y un equipo grande no se puede dar el lujo de faltar a una serie final, mucho menos tres veces consecutivas”. Sus palabras fueron acompañadas de varios cambios, de jugadores, de entrenador y de forma de juego. Y con ellos los americanistas nos acostumbramos a través de los años a ser eso, un equipo grande… hasta que llegó el año 2008, y ahora el 2009.
Desde una INFIMA planeación administrativa, una aberrante dirección técnica dividida en dos partes, humillante y vergonzosa la primera, desastrosa, amateur y sin sangre la segunda y con futbolistas con azúcar y agua en las venas en lugar de sangre, mediocres, chiquitos, cremosos, agrandados y prepotentes que se niegan a dar un autógrafo a los fans, que es a quién únicamente se deben, a la afición.
Esté ridículo, rebasa ya los limites de un ‘FRACASOTOTOTE’, ya es algo más.
Porque el ‘FRACASOTOTOTE’ se da desde el mismo dueño. El hecho de que Azcárraga Jean siga siendo el dueño del América, es ya en sí, el ‘FRACASOTOTOTE’ más grande que en la vida las Águilas puedan tener.
Y de ahí para abajo. Desde sus amigos que le “aconsejan” a quién poner al mando del equipo, hasta aquellos que sí cobran directamente en el club.
Un equipo de futbol, necesita un PRESIDENTE que si sepa de futbol PROFESIONAL. Debe ser alguien con EXPERIENCIA en el ramo, con un pasado curtido en vivencias y un currículum DENTRO DEL FUTBOL DE PRIMERA DIVISIÓN.
Michel Bauer, excelente persona, ha hecho lo que ha podido, pero está atado de manos. Logró convencer al dueño de soltar el dinero para hacer las contrataciones pertinentes. Aquí lo malo fue, que de esas ocho contrataciones, NINGUNA dio resultado. Y la culpa íntegra es del Director Deportivo Jaime Ordiales, quien es el responsable de traer a “su gente de confianza”, gente que vino a ROBAR.
A Ordiales lo puso Yon de Luisa Plazas, Vicepresidente americanista, que ya estaba desde la gestión de Guillermo Cañedo White y que siguió dentro del equipo a la salida del anterior Presidente... por algo será.
Y De Luisa lleva a Ordiales, su amigo a trabajar a un equipo donde él jamás jugo, donde él no conoce absolutamente nada del América y para acabarla, a hacer negocios para su hermano, el promotor Mario Ordiales. Fracasados todos.
Causa repulsión ver a Ordiales en un puesto que debería ser para una persona con experiencia y que conozca lo que es el América, que lo lleve en la sangre, como Carlos Reinoso por ejemplo, y si no, Cristóbal Ortega o Luis Roberto Alves, AUTÉNTICOS americanistas, de verdad. Ordiales hoy día, ocupa la silla que por muchos años ocupo Panchito Hernández. Nada más.
Michel Bauer es una persona con mucha experiencia en ventas y puede seguir ligado al club en esa área, pero por más buenas intenciones y buena gente que sea, no ha podido con el paquete, y no porque él no quiera, sino porque el América, adentro, todo está dividido, por no decir, PODRIDO.
Para beneplácito de los VERDADEROS AMERICANISTAS, ya se le fue a Televisa el Necaxa. Nos da gusto, mucho gusto. Qué sepan lo que es perder dinero, para que se den cuenta qué por querer ganar dinero, han hecho del América una basura, y es lamentable.
¡Qué las credenciales de Socio Águila, qué la camisa retro blanca (¿sabrán los encargados del marketing en el América que sus colores son AMARILLO y AZUL?), qué el periódico semanal, que la revista Fibra América (patética), qué el asiento reservado, etc.!
¡Primero debe de estar LO DEPORTIVO!, luego lo económico. Para muestra, un botón: Indios de Ciudad Juárez o Puebla, que contando con planteles en el papel paupérrimos, inferiores al América y con entrenadores de bajo perfil, demostraron que lo primero en la cancha es HUMILDAD y lo segundo CORAZÓN. Y ellos sí jugaron para SU PÚBLICO, que es a quién se debe el futbolista.
El América va que vuela a la Primera A, si seguimos con esta tendencia, si continua este equipo administrativo, si sigue ese INVISIBLE entrenador y sobre todo si los jugadores serán los mismos.
Mientras en el América no exista un hombre maduro con experiencia, voz, voto, liderazgo, mando y pasado futbolístico de manera PROFESIONAL, y que él haga lo que quiera dentro del equipo, como lo hicieron Don Guillermo Cañedo de la Bárcena y Emilio Díez Barroso, no saldremos jamás del hoyo.
Qué dolor, que pena América y lo peor que no faltaran los conformistas felices por el hecho de haber terminado ganando ¡por fin! dos partidos consecutivos. M-E-D-I-O-C-R-E-S.
Ahora, a luchar por no descender el año entrante a Primera A. De calificar a la liguilla, ya ni pensarlo. El equipo de Televisa es un equipo mediocre y chico, de esos que siempre se preocupan por no descender y jamás en la vida por calificar. A esto nos llevó Emilio Azcárraga Jean.
¡Don Emilio, perdónelo usted allá en el cielo, nosotros los americanistas que seguimos vivos, no lo haremos, jamás!
viernes, 20 de marzo de 2009
¿Por qué nos odian los Pumas?
¿Clásicos?..., sí, dos. Guadalajara y Cruz Azul. ¿Universidad? No, para nada.
Pero, para ellos sí lo es. Para todos los rivales, enfrentar al América es “su clásico”, y ganarle, resulta ‘su temporada’. Para los Pumas, más.
Pero… ¿Por qué para la UNAM si es éste un clásico?
Por muchos motivos, por lo que América representa y lo que la Universidad Nacional Autónoma de México es, polo opuesto al perfil del americanista, antes ‘niños popis’, ‘populares’, ‘ricachones’, ‘fresas’, ‘millonetas’, hoy día nada que ver en esto con el común denominador de una gran parte de seguidores azulcremas, los llamados barristas.
A los americanistas, los fieles, nos relacionan y nos etiquetan EQUIVOCADAMENTE con Televisa, y como los universitarios odian a la televisora, nos odian a nosotros. Pero en este aspecto están equivocados porque ahora hay igual o mayor número de americanistas que repudian a la empresa dueña del equipo, el nombre y la franquicia, más no dueña de su historia, grandeza y pasión... esa es de todos nosotros, ÚNICAMENTE.
En el plano deportivo, los Pumas nos odian porque les hemos ganado dos finales de Liga y casi pierden la tercera, que nos quitaron por goles de visitantes, en aquel empate global a tres de la temporada 90-91.
Mucha gente cree que la rivalidad nació aquella noche del 28 de Mayo de 1985 en el Estadio Corregidora de Querétaro, cuándo las Águilas le ganaron CAMINADO a los Pumas, tres goles a uno, con un arbitraje malo de Joaquín Urrea que no aplicó el mismo criterio en dos jugadas similares, marcando un penal a favor del América y no sancionado una mano de Alfredo Tena como penal, que para muchos lo ameritaba.
Pero el caso es que con ese gol o ese penal, el cuadro de Coapa fue desde que empezó hasta que terminó el juego infinitamente superior y la diferencia fueron dos goles y no fue mayor gracias a que Carlos Hermosillo falló cuántas oportunidades tuvo frente a Jorge Espinoza, si no el marcador hubiera sido de escándalo.
Hasta en la narración original de ese juego, José Ramón Fernández dijo que “América fue justo vencedor”. Fue despúes cuando empezó a despotricar en contra de Urrea, como si por ese penal los universitarios hubieran perdido. Esa noche fue una de los dos mejores actuaciones de Daniel Alberto Brailovsky y él solito bailó a los Pumas, justo como él mismo influyo directo en el marcador de un año antes, contra el Guadalajara en la final también.
Pero volviendo al tema, a raíz de éste partido, ESA GENERACION de jugadores universitarios entre los que estaban Jorge Espinoza, Raúl Servín, Pablo Luna, Marco Antonio Luque, Félix Cruz Barbosa, Mauricio Peña, Miguel España, Guillermo Vázquez, Rafael Amador, Alberto García Aspe, Manuel Negrete, Luis Flores y Ricardo Ferreti nos empezaron a odiar y para ellos y para la fanaticada universitaria, en aquél tiempo compuesta en su mayoría por estudiantes y pseudo estudiantes, mejor conocidos como porros, nació un rencor que con el paso de los años fue creciendo, teniendo como estandarte de la bandera al mismo José Ramón Fernández y Canal 13.
Con los americanistas no pasó nada. Nada de nada. Llegaba el siguiente juego contra la Universidad y era un juego común y corriente. Sí, tenía cierto sabor a pasión y se jugaba duro, pero nunca se comparó con lo que significa jugar contra el chiverio o los cementeros. Vaya, de hecho, en el Azteca, difícilmente había lleno a tope en un juego entre estos dos equipos durante un juego de tornero regular. En liguilla era otra cosa.
Pero hay que ir más atrás y ver en donde es que el equipo del pedregal comenzó a sentir repudio hacia los colores amarillo y azul.
En la temporada 74-75 justo cuando a los Pumas llegó el que ha sido su mejor jugador en la historia, Evanivaldo Castro ‘Cabinho’, estos conquistaron el título de Copa, jugando la final en un cuadrangular, un ‘round robin’ entre el mismo América, los Toros del Atlético Español y los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara. Los auriazules resultaron monarcas, y en el último juego ya siendo campeones, empataron a cero en Ciudad Universitaria con los Cremas.
Inmediatamente empezó el campeonato de Liga 75-76 y ahí ambos conjuntos robaron, casi de ‘pe’ a ‘pa’.
Y se enfrentaron faltando muy poco para terminar el torneo regular. Fue la fecha 35 del torneo, una noche de jueves, en el Estadio Azteca, el 1 de Julio de 1976. Los dos equipos llegaron en la cumbre de la tabla de posiciones, si América ganaba se quedaría con el Superliderato, si Universidad salía con el triunfo alcanzaba a los Cremas, el Azteca estaba a reventar y los Millonetas se fueron adelante con un gol de Toño de La Torre, ex Puma por cierto, luego empató Leonardo Cuellar y finalmente Carlos Reinoso anotó uno de sus típicos golazos de tiro libre para darle la victoria al cuadro de Coapa y así asegurar el primer lugar general. Los universitarios protestaron éste gol, ya que según ellos, había sido marcado tiro indirecto, cosa que no es verdad. El árbitro Mario Rubio señaló una falta, en una patada que Miguel Mejía Barón dio a Alcindo Martha da Freitas y lo zancadilleó, lo que se convirtió en tiro libre directo. Lo demás fue pan comido. El ‘Maestro’ Reinoso hizo lo que siempre hacía y perfecto, la puso en el ángulo inferior del arquero Puma y a otra cosa.
Aquí los universitarios encabezados por el propio Mejía Barón, Sanabria, Bermúdez, Iturralde, ‘Sobuca’ García, Cabinho, Cuellar, Muñante, Spencer y el ‘Pareja’ López protestaron, lloraron y salieron de la cancha con ganas de venganza y dijeron que se verían las caras nuevamente en la final. Tristemente para ellos, en la liguilla fueron eliminados a la primera de cambio por el Unión de Curtidores y los Canarios resultaron los campeones y una semana despúes, Campeón de Campeones.
Ahí es cuando para los Pumas de la Universidad Nacional, nace el odio hacia el club América, odio que hoy en día, nuevas generaciones han incrementado, y las luchas entre las barras de ambos conjuntos se han hecho de temer, por el odio muto ENTRE BARRAS.
Pero, para el resto del universo americanista, es un duelo especial, pero jamás Clásico, mucho menos importante que el Clásico de Clásicos que nació en 1959 y el Clásico Joven que vio luz en 1972.
Y eso sí, Clásico o no, como sea, que gane el América.
Pero, para ellos sí lo es. Para todos los rivales, enfrentar al América es “su clásico”, y ganarle, resulta ‘su temporada’. Para los Pumas, más.
Pero… ¿Por qué para la UNAM si es éste un clásico?
Por muchos motivos, por lo que América representa y lo que la Universidad Nacional Autónoma de México es, polo opuesto al perfil del americanista, antes ‘niños popis’, ‘populares’, ‘ricachones’, ‘fresas’, ‘millonetas’, hoy día nada que ver en esto con el común denominador de una gran parte de seguidores azulcremas, los llamados barristas.
A los americanistas, los fieles, nos relacionan y nos etiquetan EQUIVOCADAMENTE con Televisa, y como los universitarios odian a la televisora, nos odian a nosotros. Pero en este aspecto están equivocados porque ahora hay igual o mayor número de americanistas que repudian a la empresa dueña del equipo, el nombre y la franquicia, más no dueña de su historia, grandeza y pasión... esa es de todos nosotros, ÚNICAMENTE.
En el plano deportivo, los Pumas nos odian porque les hemos ganado dos finales de Liga y casi pierden la tercera, que nos quitaron por goles de visitantes, en aquel empate global a tres de la temporada 90-91.
Mucha gente cree que la rivalidad nació aquella noche del 28 de Mayo de 1985 en el Estadio Corregidora de Querétaro, cuándo las Águilas le ganaron CAMINADO a los Pumas, tres goles a uno, con un arbitraje malo de Joaquín Urrea que no aplicó el mismo criterio en dos jugadas similares, marcando un penal a favor del América y no sancionado una mano de Alfredo Tena como penal, que para muchos lo ameritaba.
Pero el caso es que con ese gol o ese penal, el cuadro de Coapa fue desde que empezó hasta que terminó el juego infinitamente superior y la diferencia fueron dos goles y no fue mayor gracias a que Carlos Hermosillo falló cuántas oportunidades tuvo frente a Jorge Espinoza, si no el marcador hubiera sido de escándalo.
Hasta en la narración original de ese juego, José Ramón Fernández dijo que “América fue justo vencedor”. Fue despúes cuando empezó a despotricar en contra de Urrea, como si por ese penal los universitarios hubieran perdido. Esa noche fue una de los dos mejores actuaciones de Daniel Alberto Brailovsky y él solito bailó a los Pumas, justo como él mismo influyo directo en el marcador de un año antes, contra el Guadalajara en la final también.
Pero volviendo al tema, a raíz de éste partido, ESA GENERACION de jugadores universitarios entre los que estaban Jorge Espinoza, Raúl Servín, Pablo Luna, Marco Antonio Luque, Félix Cruz Barbosa, Mauricio Peña, Miguel España, Guillermo Vázquez, Rafael Amador, Alberto García Aspe, Manuel Negrete, Luis Flores y Ricardo Ferreti nos empezaron a odiar y para ellos y para la fanaticada universitaria, en aquél tiempo compuesta en su mayoría por estudiantes y pseudo estudiantes, mejor conocidos como porros, nació un rencor que con el paso de los años fue creciendo, teniendo como estandarte de la bandera al mismo José Ramón Fernández y Canal 13.
Con los americanistas no pasó nada. Nada de nada. Llegaba el siguiente juego contra la Universidad y era un juego común y corriente. Sí, tenía cierto sabor a pasión y se jugaba duro, pero nunca se comparó con lo que significa jugar contra el chiverio o los cementeros. Vaya, de hecho, en el Azteca, difícilmente había lleno a tope en un juego entre estos dos equipos durante un juego de tornero regular. En liguilla era otra cosa.
Pero hay que ir más atrás y ver en donde es que el equipo del pedregal comenzó a sentir repudio hacia los colores amarillo y azul.
En la temporada 74-75 justo cuando a los Pumas llegó el que ha sido su mejor jugador en la historia, Evanivaldo Castro ‘Cabinho’, estos conquistaron el título de Copa, jugando la final en un cuadrangular, un ‘round robin’ entre el mismo América, los Toros del Atlético Español y los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara. Los auriazules resultaron monarcas, y en el último juego ya siendo campeones, empataron a cero en Ciudad Universitaria con los Cremas.
Inmediatamente empezó el campeonato de Liga 75-76 y ahí ambos conjuntos robaron, casi de ‘pe’ a ‘pa’.
Y se enfrentaron faltando muy poco para terminar el torneo regular. Fue la fecha 35 del torneo, una noche de jueves, en el Estadio Azteca, el 1 de Julio de 1976. Los dos equipos llegaron en la cumbre de la tabla de posiciones, si América ganaba se quedaría con el Superliderato, si Universidad salía con el triunfo alcanzaba a los Cremas, el Azteca estaba a reventar y los Millonetas se fueron adelante con un gol de Toño de La Torre, ex Puma por cierto, luego empató Leonardo Cuellar y finalmente Carlos Reinoso anotó uno de sus típicos golazos de tiro libre para darle la victoria al cuadro de Coapa y así asegurar el primer lugar general. Los universitarios protestaron éste gol, ya que según ellos, había sido marcado tiro indirecto, cosa que no es verdad. El árbitro Mario Rubio señaló una falta, en una patada que Miguel Mejía Barón dio a Alcindo Martha da Freitas y lo zancadilleó, lo que se convirtió en tiro libre directo. Lo demás fue pan comido. El ‘Maestro’ Reinoso hizo lo que siempre hacía y perfecto, la puso en el ángulo inferior del arquero Puma y a otra cosa.
Aquí los universitarios encabezados por el propio Mejía Barón, Sanabria, Bermúdez, Iturralde, ‘Sobuca’ García, Cabinho, Cuellar, Muñante, Spencer y el ‘Pareja’ López protestaron, lloraron y salieron de la cancha con ganas de venganza y dijeron que se verían las caras nuevamente en la final. Tristemente para ellos, en la liguilla fueron eliminados a la primera de cambio por el Unión de Curtidores y los Canarios resultaron los campeones y una semana despúes, Campeón de Campeones.
Ahí es cuando para los Pumas de la Universidad Nacional, nace el odio hacia el club América, odio que hoy en día, nuevas generaciones han incrementado, y las luchas entre las barras de ambos conjuntos se han hecho de temer, por el odio muto ENTRE BARRAS.
Pero, para el resto del universo americanista, es un duelo especial, pero jamás Clásico, mucho menos importante que el Clásico de Clásicos que nació en 1959 y el Clásico Joven que vio luz en 1972.
Y eso sí, Clásico o no, como sea, que gane el América.
miércoles, 25 de febrero de 2009
¿Y nuestras fuerzas básicas, Apá?
La Dirección de Selecciones Nacionales dio a conocer la lista de 22 jugadores mexicanos integrantes de la Selección Sub-20, que se concentran del 25 de febrero al 3 de marzo del año en curso, con motivo de continuar sus trabajos de preparación rumbo a la eliminatoria mundialista de la especialidad a celebrarse en Trinidad & Tobago.
Y en dicha lista no está ningún jugador americanista. Ni George Ulises Corral, Ernesto Vázquez Muñoz, Antonio López Ojeda, Andrés Ademar Rodríguez Enríquez, Patricio Enrique Treviño Tripp, Antonio Lopez Ojeda que son los jugadores registrados en el primer equipo, que dan la edad han sido tomados en cuenta.
Solo Andrés Ademar Rodríguez Enríquez estuvo en una concentración previa. Y en la lista dada a conocer por la Federación Mexicana de Futbol están los nombres de gente conocida, que ya son hasta titulares en sus equipos como Marco Fabián (Guadalajara), Néstor Calderón (Toluca), Néstor Vidrio (Atlas), Arnhold Rivas (U.A.G.) entre otros.
Mientras ellos son titulares en sus escuadras, los muchachos americanistas ¡ni han debutado en Primera División!
¡Por eso estamos como estamos!
Y con los que son de 20 y 21 años como Enrique Esqueda, José Joaquín Martínez, Juan Carlos Silva, Manuel Alejandro García, Edgar Orlando Pineda, David Alejandro Rojina, Julo César Robledo, Lampros Kontogiannis, Christopher Ortega, Javier Barona y Renato González, no pasa absolutamente nada.
Solo Esqueda, Silva, Martínez y por ahí Kontogiannis tienen participación… y nada destacada.
¡Qué lejos están aquellos tiempos cuando se formó con el trabajo de gente como Panchito Hernández, El “Picao” Arnauda y el profesor Gilberto Gálvez un equipazo, el de los 70´s-80s’ donde estaban Alejandro Ojeda, Alberto Ordaz, Alfredo Tena, Cristóbal Ortega, Mario Trejo, Vinicio Bravo, Carlos de los Cobos, Juan Antonio Luna, Javier Aguirre, Armando Manzo, Agustín Manzo, Rubén Abarca, Manolo Rodríguez, Fidel Jardón, Jesús Mendizabal, Roberto Aldrete y Alejandro Domínguez por citar a los más conocidos,
¡Todavía años más adelante entrados los años 90’s hubo la generación del genio Cuauhtémoc Blanco arropada por compañeros como Raúl Rodrigo Lara, Germán Villa, Edson Astivia, Francisco Javier Sánchez, Marco Sánchez Yacuta, Isaac Terrazas y Guillermo Ortiz.
Ahora, según dicen por ahí, si se verá una nueva filosofía, nuevos y mejores jugadores de fuerzas básicas, con la restructuración que Alfredo Tena Garduño se supone está haciendo, porque del famoso grupo “Elite” que inventó Manuel Lapuente (solo para sacar su propio beneficio y el de sus secuaces) hay poco o nada rescatable.
Veremos pues si Tena se pone a trabajar en esto de la misma manera que como futbolista fue: maravilloso, y así se quita un poco el estigma actual, ya que tanto como entrenador en su etapa en el año 2000 como ahora en su puesto de Director de Fuerzas Básicas, no le ha ido nada bien… al momento.
Y en dicha lista no está ningún jugador americanista. Ni George Ulises Corral, Ernesto Vázquez Muñoz, Antonio López Ojeda, Andrés Ademar Rodríguez Enríquez, Patricio Enrique Treviño Tripp, Antonio Lopez Ojeda que son los jugadores registrados en el primer equipo, que dan la edad han sido tomados en cuenta.
Solo Andrés Ademar Rodríguez Enríquez estuvo en una concentración previa. Y en la lista dada a conocer por la Federación Mexicana de Futbol están los nombres de gente conocida, que ya son hasta titulares en sus equipos como Marco Fabián (Guadalajara), Néstor Calderón (Toluca), Néstor Vidrio (Atlas), Arnhold Rivas (U.A.G.) entre otros.
Mientras ellos son titulares en sus escuadras, los muchachos americanistas ¡ni han debutado en Primera División!
¡Por eso estamos como estamos!
Y con los que son de 20 y 21 años como Enrique Esqueda, José Joaquín Martínez, Juan Carlos Silva, Manuel Alejandro García, Edgar Orlando Pineda, David Alejandro Rojina, Julo César Robledo, Lampros Kontogiannis, Christopher Ortega, Javier Barona y Renato González, no pasa absolutamente nada.
Solo Esqueda, Silva, Martínez y por ahí Kontogiannis tienen participación… y nada destacada.
¡Qué lejos están aquellos tiempos cuando se formó con el trabajo de gente como Panchito Hernández, El “Picao” Arnauda y el profesor Gilberto Gálvez un equipazo, el de los 70´s-80s’ donde estaban Alejandro Ojeda, Alberto Ordaz, Alfredo Tena, Cristóbal Ortega, Mario Trejo, Vinicio Bravo, Carlos de los Cobos, Juan Antonio Luna, Javier Aguirre, Armando Manzo, Agustín Manzo, Rubén Abarca, Manolo Rodríguez, Fidel Jardón, Jesús Mendizabal, Roberto Aldrete y Alejandro Domínguez por citar a los más conocidos,
¡Todavía años más adelante entrados los años 90’s hubo la generación del genio Cuauhtémoc Blanco arropada por compañeros como Raúl Rodrigo Lara, Germán Villa, Edson Astivia, Francisco Javier Sánchez, Marco Sánchez Yacuta, Isaac Terrazas y Guillermo Ortiz.
Ahora, según dicen por ahí, si se verá una nueva filosofía, nuevos y mejores jugadores de fuerzas básicas, con la restructuración que Alfredo Tena Garduño se supone está haciendo, porque del famoso grupo “Elite” que inventó Manuel Lapuente (solo para sacar su propio beneficio y el de sus secuaces) hay poco o nada rescatable.
Veremos pues si Tena se pone a trabajar en esto de la misma manera que como futbolista fue: maravilloso, y así se quita un poco el estigma actual, ya que tanto como entrenador en su etapa en el año 2000 como ahora en su puesto de Director de Fuerzas Básicas, no le ha ido nada bien… al momento.
domingo, 8 de febrero de 2009
"No hay preguntas ni respuestas sólo un mensaje de nuestro Director Técnico"
"No hay preguntas ni respuestas sólo un mensaje de nuestro Director Técnico", fue la orden del 'entrenador' americanista al jefe de prensa de la institución.
Y como buen empelado, dicha persona cumplió la instrucción y todos los reporteros en la sala de prensa del Estadio Azteca se quedaron con cara de ¿¡WHAT!?
No conforme con el ínfimo nivel del equipo y con la paupérrima cantidad de puntos logrados, el argentino tiene todavía la desfachatez de callar a la gente de los medios e impedir que realicen su trabajo.
El "Pelado" comenzó su mensaje luego de caer contra los Tuzos y dijo: "Primero muy dolido por lo que pasó, quiero agradecerle a los jugadores porque hacen un esfuerzo enorme, me parece que tanto a los jugadores como a nosotros no nos gusta esa situación principalmente jugando de local, muy pocas veces me ha tocado vivir esta situación".
Comentó que "hay pasos a seguir" para revertir la situación y por ello hablará con el Presidente del América. Ojalá y sea ya.
"Entiendo a la gente, creo que lo más importante es entender a la gente, tenemos equipo para que esté en otra situación, en otra posición, hemos trabajado muy duro, seguramente hay que hacer muchas más cosas y eso seguramente lo hablaremos con el Presidente; hay pasos a seguir, porque me parece que el equipo está, que los jugadores los tenemos y que hay que revertir, y sólo los jugadores pueden revertir esta situación ya sea la táctica que se juegue o la forma de jugar, pero son los jugadores que van a revertir la situación", terminó.
Menos mal que el 'angelito' es considerado.
¿Hasta nunca?... veremos qué pasa.
Y como buen empelado, dicha persona cumplió la instrucción y todos los reporteros en la sala de prensa del Estadio Azteca se quedaron con cara de ¿¡WHAT!?
No conforme con el ínfimo nivel del equipo y con la paupérrima cantidad de puntos logrados, el argentino tiene todavía la desfachatez de callar a la gente de los medios e impedir que realicen su trabajo.
El "Pelado" comenzó su mensaje luego de caer contra los Tuzos y dijo: "Primero muy dolido por lo que pasó, quiero agradecerle a los jugadores porque hacen un esfuerzo enorme, me parece que tanto a los jugadores como a nosotros no nos gusta esa situación principalmente jugando de local, muy pocas veces me ha tocado vivir esta situación".
Comentó que "hay pasos a seguir" para revertir la situación y por ello hablará con el Presidente del América. Ojalá y sea ya.
"Entiendo a la gente, creo que lo más importante es entender a la gente, tenemos equipo para que esté en otra situación, en otra posición, hemos trabajado muy duro, seguramente hay que hacer muchas más cosas y eso seguramente lo hablaremos con el Presidente; hay pasos a seguir, porque me parece que el equipo está, que los jugadores los tenemos y que hay que revertir, y sólo los jugadores pueden revertir esta situación ya sea la táctica que se juegue o la forma de jugar, pero son los jugadores que van a revertir la situación", terminó.
Menos mal que el 'angelito' es considerado.
¿Hasta nunca?... veremos qué pasa.
sábado, 10 de enero de 2009
¡En manos de quién estamos!
Humillante, vergonzoso, mediocre, aburguesado, sobrado, bochornoso, ignominioso, degradante, denigrante, depresivo, hiriente, indecente, injurioso, insultante, ofensivo, vejatorio... cualquier calificativo cabe en lo que el argentino Díaz, entrenador del América hizo contra el Atlas.
No nos quedaba duda de cómo se maneja en su forma de ser, mercenario, ofrecido, ventajista… ahora tampoco hay duda de su pobre capacidad como estratega.
El América hizo el oso gracias a éste pelado quien de entrada subestimó al rival, al poner una alineación alternativa, en su mayoría con jugadores del ‘apestado plantel 2008’, y dejando en la banca a la mayoría de los refuerzos. Entonces volvió a lo mediocre.
Una cosa es el América nuevo, versión 2009 con jugadores dignos y competitivos, y otra es el América 2008, que solo nos trae vergüenzas y malos recuerdos, con jugadores de medio pelo.
Pero eso no fue lo peor. Lo lamentable, lo increíble fue su táctica, sus cambios y sus órdenes.
Cuándo América perdía 1-3 sacó a Chitiva que jugaba como contención en ese momento y metió a De Pinho, amontonando tres centros delanteros (Esqueda –infame, igual que la noche en que México quedó fuera de la Olimpiada, justo ahí, en el Home Depot-, Cabañas y el brasileño) pero sobre todo dejando un espacio en media cancha, por donde el Atlas hizo lo que quiso.
Pero lo que no tuvo perdón de Dios fue que en lugar de decirles a sus jugadores que se aplicaran en la marca, y defender con todo ese gol que tenían de ventaja, equivocadamente, los mandó a todos al ataque, cuando era evidente que era más fácil recibir un gol, que anotarlo.
Faltaba muy poco tiempo y en lugar de pararse bien en media cancha, amontonó a gente arriba, sin saber que con el 1-3 en contra estaban adentro.
¡Qué vergüenza!, Ni eso supo hacer bien. Faltaba muy poco tiempo y jamás hubo esa orden de la banca donde paraban bien al equipo.
Todavía, saca a Lampros para meter a Castillo, y poner a Joaquín Martínez como lateral, en lugar de poner al Gringo en su puesto, y justo fue Martínez, el quién cometió la falla en la marca para el último gol (Eso no demerita la actuación de Joaquín que fue de los pocos que se salvó).
Todo, absolutamente todo lo hizo mal éste argentino.
La primera humillación del año llegó, apenas 9 días después de empezado éste. Más de veinte millones de dólares no sirvieron para nada porque la mayoría estuvo calentando la banca.
Éste sinvergüenza es un peligro para el América. Y viendo como están las cosas, estamos a tiempo para que Bauer rectifique o haga algo, luego podría ser muy tarde.
En lo personal, prefiero el torneo local que la Copa Libertadores luego de las vergüenzas del 2008, ya que al club América le URGE calificar a la liguilla, antes que cualquier cosa. Pero hay reglas, mandamientos para el América, y una de ellas es que es una OBLIGACIÓN GANAR TODO LO QUE SE DISPUTA.
PERO MÁS AÚN, HAY FORMAS DE PERDER. Y lo que éste pelado hizo contra el Atlas de Guadalajara quedará en la historia como una de las peores humillaciones jamás sufridas en la historia americanista, comparadas con el ‘Aztecazo’ de Mario Carrillo contra Tigres, o cuándo en la Concacaf, el ‘Cacique’ Lapuente no se dignó ni salir a la banca en un juego contra Toluca en el Azteca, que perdimos 0-4.
No nos quedaba duda de cómo se maneja en su forma de ser, mercenario, ofrecido, ventajista… ahora tampoco hay duda de su pobre capacidad como estratega.
El América hizo el oso gracias a éste pelado quien de entrada subestimó al rival, al poner una alineación alternativa, en su mayoría con jugadores del ‘apestado plantel 2008’, y dejando en la banca a la mayoría de los refuerzos. Entonces volvió a lo mediocre.
Una cosa es el América nuevo, versión 2009 con jugadores dignos y competitivos, y otra es el América 2008, que solo nos trae vergüenzas y malos recuerdos, con jugadores de medio pelo.
Pero eso no fue lo peor. Lo lamentable, lo increíble fue su táctica, sus cambios y sus órdenes.
Cuándo América perdía 1-3 sacó a Chitiva que jugaba como contención en ese momento y metió a De Pinho, amontonando tres centros delanteros (Esqueda –infame, igual que la noche en que México quedó fuera de la Olimpiada, justo ahí, en el Home Depot-, Cabañas y el brasileño) pero sobre todo dejando un espacio en media cancha, por donde el Atlas hizo lo que quiso.
Pero lo que no tuvo perdón de Dios fue que en lugar de decirles a sus jugadores que se aplicaran en la marca, y defender con todo ese gol que tenían de ventaja, equivocadamente, los mandó a todos al ataque, cuando era evidente que era más fácil recibir un gol, que anotarlo.
Faltaba muy poco tiempo y en lugar de pararse bien en media cancha, amontonó a gente arriba, sin saber que con el 1-3 en contra estaban adentro.
¡Qué vergüenza!, Ni eso supo hacer bien. Faltaba muy poco tiempo y jamás hubo esa orden de la banca donde paraban bien al equipo.
Todavía, saca a Lampros para meter a Castillo, y poner a Joaquín Martínez como lateral, en lugar de poner al Gringo en su puesto, y justo fue Martínez, el quién cometió la falla en la marca para el último gol (Eso no demerita la actuación de Joaquín que fue de los pocos que se salvó).
Todo, absolutamente todo lo hizo mal éste argentino.
La primera humillación del año llegó, apenas 9 días después de empezado éste. Más de veinte millones de dólares no sirvieron para nada porque la mayoría estuvo calentando la banca.
Éste sinvergüenza es un peligro para el América. Y viendo como están las cosas, estamos a tiempo para que Bauer rectifique o haga algo, luego podría ser muy tarde.
En lo personal, prefiero el torneo local que la Copa Libertadores luego de las vergüenzas del 2008, ya que al club América le URGE calificar a la liguilla, antes que cualquier cosa. Pero hay reglas, mandamientos para el América, y una de ellas es que es una OBLIGACIÓN GANAR TODO LO QUE SE DISPUTA.
PERO MÁS AÚN, HAY FORMAS DE PERDER. Y lo que éste pelado hizo contra el Atlas de Guadalajara quedará en la historia como una de las peores humillaciones jamás sufridas en la historia americanista, comparadas con el ‘Aztecazo’ de Mario Carrillo contra Tigres, o cuándo en la Concacaf, el ‘Cacique’ Lapuente no se dignó ni salir a la banca en un juego contra Toluca en el Azteca, que perdimos 0-4.
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